Dormir bien con autohipnosis

“El sueño es la única medicina efectiva”
Sófocles


No sólo lo dice Sófocles… Todos sabemos que dormir bien es fundamental para restaurar las funciones mentales y fisiológicas del organismo.

Las horas de sueño necesarias no están estipuladas; dependen de cada uno. Lo realmente importante, es que el sueño sea reparador. El efecto reconstituyente del sueño, depende de su calidad.

No dormir bien influye directamente en nuestra vida. La falta de sueño nos mantiene de mal humor, más irritables. Nos dificulta nuestra capacidad de concentración y eso afecta a nuestro rendimiento laboral. Y complica nuestras relaciones personales. Y, a largo plazo, los desórdenes pueden aumentar.
Sin embargo, todos podemos mejorar la calidad de nuestro sueño con unas sencillas herramientas y sin necesidad de recurrir a las pastillas.

Hemos desarrollado un programa que te ayudará a conseguirlo en tres meses, dedicándole tan sólo una media hora diaria. El programa también es válido para los que toman medicación, y notarán que podrán ir disminuyéndola (siguiendo siempre las indicaciones de su médico) paulatinamente, evitando así el efecto rebote.

Todos nuestros programas constan de una parte escrita con los pasos a seguir y una grabación con mensajes que ayudan a conseguir el objetivo marcado. La grabación, verdadera esencia de la psicología sugestiva, se escucha diariamente y sus mensajes actúan en el cerebro desarrollando paulatinamente esta habilidad.

Todos los materiales se reciben por correo electrónico, de forma gradual.

MÁS INFORMACIÓN

Todos sabemos que dormir bien es fundamental para restaurar las funciones mentales y fisiológicas del organismo. En cuanto al número de horas necesarias, aunque cada persona es diferente e influyen las características personales (como su estilo de vida), como promedio, un niño puede necesitar unas 10 horas diarias; un adulto, entre 6 y 8 horas y a una persona de la tercera edad puede serle suficiente con 5 o 6 horas.

Pero dormir bien no sólo significa dormir la cantidad de horas necesarias sino, y sobre todo, que el sueño sea de calidad. El efecto reconstituyente del sueño no depende de su duración, sino de su calidad.

Cuando una persona no puede dormir bien se dice que sufre insomnio, que tiene dificultad para dormir.

Aunque generalmente se concibe el insomnio como la dificultad para conciliar el sueño, no siempre es así. En función de cuándo aparecen las dificultades, se clasifica el insomnio en:

  • Insomnio inicial o de conciliación. Es el más común y se da cuando la dificultad se produce al acostarse, al iniciar el sueño.
  • Insomnio intermedio o de mantenimiento. En este caso, comenzar el sueño no suele ser una dificultad, pero mantenerlo estable durante la noche es muy difícil y la persona se despierta con frecuencia, lo que provoca una sensación de cansancio.
  • Insomnio terminal o de final. No suele haber dificultad para conciliar el sueño pero uno se despierta mucho antes de lo planeado y no vuelve a dormirse.

En función de la duración y de su severidad, se distingue entre:

  • El insomnio transitorio o agudo (dura menos de 1mes). Es un insomnio leve o ligero, con el que existe un mínimo deterioro de la calidad de vida.
  • El insomnio a corto plazo o subagudo (más de 1 mes y menos de 3-6 meses). Insomnio moderado que se da cada noche y en el que empiezan a surgir ciertos signos del deterioro de la calidad de vida, con síntomas como irritabilidad, ansiedad...
  • El insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses). Es severo, los síntomas se sufren con mayor intensidad y, por tanto, la calidad de vida se deteriora más.

El insomnio es un trastorno de la duración y la calidad del sueño que produce graves y, a veces, irreparables daños en las funciones físicas y somáticas.

¿POR QUÉ NO DORMIMOS BIEN?

Cuando una persona no puede dormir bien puede ser debido a distintos motivos como:

  • Situaciones de estrés, ansiedad, problemas y/o preocupaciones laborales, familiares, económicas, etc.
  • Las condiciones ambientales, como excesivo ruido, temperatura demasiado alta o baja.
  • Dormir en otra cama, distinta de la habitual.
  • Hábitos irregulares como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir.
  • Malos hábitos alimenticios: cenas copiosas, hambre... Estar haciendo dieta puede provocar que no se duerma bien.
  • Consumo de sustancias como té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco, drogas...
  • Dolores físicos agudos o crónicos.
  • Una enfermedad física.
  • Haber sido intervenido quirúrgicamente.
  • Un problema psicológico, como una depresión, trastorno obsesivo-compulsivo...
  • El efecto secundario de algún medicamento que esté tomando.

¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE NO DORMIR BIEN?

A medio y largo plazo, cuando una persona no puede dormir bien, puede tener una o varias de las siguientes consecuencias:

  • Mayor dificultad en su capacidad de pensar.
  • Cambios sensoriales, como reducción del campo visual e ilusiones visuales.
  • El habla se vuelve lenta y con poca entonación.
  • Falta de concentración, problemas de memoria.
  • Puede volverse más irascible o irritable.
  • Accidentes en el trabajo, domésticos, de tráfico...
  • Somnolencia diurna.
  • Mayor cansancio.
  • Ojeras.
  • Desorientación.
  • Algunos desórdenes psiquiátricos: depresión, ansiedad y abuso de alcohol.

EL PROGRAMA

Desde 1988, mediante una combinación de técnicas de relajación física y mental, técnicas de visualización, técnicas cognitivas y fundamentalmente con las técnicas de la psicología sugestiva, he enseñado a más de 5.000 personas a tener un sueño reparador, a dormir bien.

He desarrollado un programa para que todas las personas puedan mejorar su calidad de sueño sin tener que recurrir a tomar pastillas.

No obstante, este programa puede ser llevado a cabo por aquellas personas que estén medicadas y, en la medida en que vayan consiguiendo dormir mejor, puedan consultar con su médico para ir disminuyendo paulatinamente la medicación y evitar el efecto rebote.

El programa está dividido en 6 objetivos parciales que nos ayudarán a dormir bien, a mejorar nuestra calidad de sueño.

Los objetivos parciales son:

  • Relajación física y mental. En este capítulo aprenderemos una técnica de relajación para poder conciliar el sueño, evitando la ansiedad por querer dormir.
  • Técnica de visualización de la playa para dormir. Mediante esta técnica de visualización podrás visualizar una playa que te ayude a conciliar un sueño reparador.
  • Técnica de visualización de una cabaña. En este capítulo te enseñaremos otra técnica de visualización para ayudarle conciliar el sueño.
  • Técnica de sugestión para dormir bien. Mediante sugestiones directas, te ayudaremos a tener un sueño reparador y tranquilo.
  • Proyección de pensamiento y efecto inverso. En este capítulo aprenderemos a dejar de pensar en querer dormir para evitar el efecto inverso, el efecto paradójico. Con ello conseguiremos conciliar un sueño reparador.
  • Aprendiendo a esperar el sueño. Aprenderás a saber cómo ocupar tu mente mientras esperas conseguir dormirte.

¿CÓMO LLEVAR A CABO EL PROGRAMA?

> El programa tiene una duración de tres meses. No obstante, irás notando desde el principio cómo vas consiguiendo tener un sueño más reparador.
> Es recomendable dedicarle una media hora diaria para escuchar la grabación y llevar a cabo las recomendaciones.
> Cada quince días recibirás un mail con un documento escrito y una nueva grabación.

> Conviene escuchar la grabación a diario en un lugar tranquilo. La escucha conviene hacerla sin interrupciones a la hora que a cada uno nos venga mejor.
> Es aconsejable que compres un cuaderno donde escribir todos los avances que vayas consiguiendo para dormir bien.
> Es aconsejable escucharla con auriculares.
> No te preocupes si en algunos momentos la voz que te guía se oye poco en comparación con la música, es un efecto intencionado que potencia el efecto de las sugestiones.
> Si necesitas moverte hazlo… la escucha tiene que ser agradable y si algo te incomoda no lo conseguirás.

Puedes comenzar a descansar como mereces ahora mismo. Compra el programa.