Control emocional con autohipnosis

“La mayoría de los desórdenes mentales suelen producirse por desórdenes emocionales, es decir, por no saber controlar las emociones”.
Daniel Goleman


Una de las características de la sabiduría es el control emocional, la capacidad de mantenernos serenos y lúcidos con independencia de las circunstancias externas. Y esto no tiene nada que ver con reprimir nuestras emociones, sino a regularlas o controlarlas cuando son negativas.

No controlar las emociones improductivas nos hace vulnerables, y hacerlo nos proporciona influencia, estabilidad en las relaciones y reconocimiento de los demás. Y, sin embargo, controlar las emociones sólo tiene ventajas. Evitamos liarnos con discusiones bizantinas, somos más eficaces en nuestro trabajo, sabemos responder con calma, mejoramos nuestras relaciones personales, y, especialmente, no actuamos bajo su influencia.

Todos podemos aprender a controlar nuestras emociones. Podemos tomar una posición activa y desarrollar nuestra capacidad de controlarnos emocionalmente. Las emociones son la fuerza motriz de una vida bien vivida.

Este programa no nos llevará más de tres meses (y dedicándole sólo una media hora diaria).
Todos nuestros programas constan de una parte escrita con los pasos a seguir y una grabación con mensajes que ayudan a conseguir el objetivo marcado. La grabación, verdadera esencia de la psicología sugestiva, se escucha diariamente y sus mensajes actúan en el cerebro desarrollando paulatinamente esta habilidad.

Todos los materiales se reciben por correo electrónico, de forma gradual.

MÁS INFORMACIÓN

Podríamos definir una emoción como un movimiento extraordinario que agita el cuerpo o el espíritu y que turba el temperamento o el equilibrio.

Las emociones sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno, impulsándonos hacia ciertas personas, objetos, acciones o ideas y alejándonos de otras.

La emoción es una reacción repentina de nuestro organismo, con componentes fisiológicos, cognitivos y conductistas.

  • Una emoción es un “movimiento”; es decir, produce un cambio respecto a un estado inicial, se pasa de no estar emocionado a, de repente, estarlo.
  • Una emoción provoca cambios fisiológicos “en todo el cuerpo”, se nos acelera el corazón (o disminuye su ritmo).
  • La emoción conlleva cambios cognitivos (“agita el espíritu”).
  • La emoción es una “reacción” ante un suceso.
  • La emoción nos prepara y, a menudo, nos empuja a la acción.

Sabemos que los sentimientos alteran el pensamiento; cuando estamos “ciegos de rabia”, “locamente enamorados”… no pensamos de la misma manera que cuando estamos serenos.

¿QUÉ ES EL CONTROL EMOCIONAL?

Al hablar de control emocional no nos referimos a reprimir las emociones, sino a regular, controlar o, eventualmente, modificar estados anímicos y sentimientos, cuando éstos son negativos. Tal y como decía Antonio Damasio, prestigioso neurólogo francés autor del libro “El error de Descartes” (1966): “La capacidad de expresarse y de sentir las emociones forma parte de nuestra razón, para bien o para mal”, es decir, las emociones, incluso las negativas o desagradables, son necesarias para una vida “sana”.

Imaginemos que pudiéramos ingerir un producto que nos ayudara a eliminar todas las emociones negativas. Las ventajas inmediatas serían: dejarías de sentir miedo antes de tomar la palabra en público, hablando con una gran calma. Desaparecerían los arrebatos de rabia que nos empujan a decir palabras hirientes, en muchos casos con un efecto irreparable. No tendrías sentimientos de tristeza ni de desánimo frente al fracaso; éste se asumiría sin perturbarnos. Observaríamos el éxito ajeno sin envidia y disfrutaríamos una relación sin celos. Dejaríamos de sentir vergüenza cuando “metiéramos la pata”. No nos dejaríamos “cegar” por el amor ni por la alegría, ni cometeríamos errores llevados por la emoción. Se acabarían las palpitaciones, las lágrimas, los dolores de cabeza y de vientre, las manos sudorosas o temblorosas, dejaríamos de palidecer o de ruborizarnos, así como de tener cualquier otra manifestación fisiológica que aparece como consecuencia de las emociones.

Pero también habría algunas desventajas como: manifestaríamos una excesiva indiferencia ante distintas situaciones de tensión. Demasiada inactividad, cuando deberíamos reaccionar. Daríamos una sensación de desinterés. Mostraríamos un comportamiento social impropio... Es decir, reaccionaríamos como las personas que han sufrido lesiones aisladas en su sistema nervioso que producen una pérdida de la capacidad de sentir emociones aunque conservan intactas el resto de sus facultades, mostrando un humor bastante lineal, sin cambios, convirtiéndose en una agradable compañía pero sin llegar a saber lo que prefieren, o incapaces de elegir entre las distintas soluciones ante un problema simple, o de sentirse motivados por un proyecto. En el plano afectivo, pueden desinteresarse de las relaciones con los demás o bien comportarse con demasiado atrevimiento o “familiaridad”. Son poco empáticos, pues tienen verdaderas dificultades para reconocer el estado emocional de los demás, muestran una gran falta de tacto y cometen errores de juicio. Es decir, a estas personas les sucede constantemente lo que a la mayoría de las personas nos ocurre de vez en cuando: cometen errores porque no han prestado atención a sus emociones o porque no han sabido comprender las ajenas.

¿QUÉ CONSECUENCIAS PROVOCA LA FALTA DE CONTROL EMOCIONAL?

No controlar las emociones nos hace vulnerables ante todo lo que nos rodea. Nos hace ser demasiado impulsivos y esto nos acarrea dificultades a nivel de pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo, etc. La persona que se deja llevar por sus emociones negativas puede llegar a vociferar, insultar, dar un portazo, agredir física y psicológicamente, etc.

Esta falta de control, esta impulsividad, también nos puede afectar negativamente en el trabajo, impidiéndonos, en muchos casos, mejorar nuestra carrera profesional. En otros casos puede llevar a los trabajadores expertos a salir de su empresa, “suicidio profesional”, es decir, abandono del puesto de trabajo por no saber controlar la tensión, el estrés que un trabajo nos puede provocar.

¿QUÉ VENTAJAS TIENE APRENDER A CONTROLAR NUESTRAS EMOCIONES?

Cuando una persona no sabe controlar sus emociones negativas, su calidad de vida se ve afectada y se siente más infeliz. Por ello, aprender unas técnicas que nos ayuden a controlar estas emociones, nos reportará las siguientes ventajas:

  • Reducir nuestro nivel de estrés.
  • Mejorar nuestras relaciones interpersonales: en la familia, con los amigos, en el trabajo...
  • Evitar discusiones bizantinas.
  • Nos ayuda a ser más eficaces en nuestro trabajo y poder mejorar laboralmente.
  • A no dejarnos llevar por los estímulos negativos.
  • A responder con calma ante una conducta hostil de otra persona.
  • A controlar las emociones negativas para evitar transmitirlas cuando la situación lo aconseja.
  • A mejorar nuestro estado anímico.
  • Y a evitar actuar bajo la influencia de una emoción negativa.

EL PROGRAMA

Desde hace más de veinte años, he combinado las técnicas de relajación física y mental, técnicas de visualización, técnicas de hipnosis clínica y técnicas cognitivo-conductuales que me han llevado a desarrollar la psicología sugestiva, con la que he ayudado a muchas personas a controlar sus emociones mediante la potenciación de sus propios recursos internos. Del correcto manejo de nuestras emociones dependerá, en gran medida, nuestra salud física y mental, nuestros afectos y nuestro desenvolvimiento social y económico.

Tras haber comprobado la eficacia de las técnicas sugestivas en más de 5.000 personas, he desarrollado el siguiente programa para que cualquiera pueda llevarlo a cabo y aprender a controlar sus emociones.

El programa está dividido en 6 objetivos parciales que nos ayudarán a aprender unas técnicas para el control emocional.

Los objetivos parciales son:

  • Relajación física y mental. Aprenderemos una sencilla técnica que nos ayude a poder experimentar la calma, la tranquilidad y comprobar como todos podemos relajarnos.
  • Efecto de las emociones negativas: Tomaremos conciencia del efecto que tienen en nosotros la emociones negativas. Asimismo, observaremos como hay determinados pensamientos negativos que nos provocan dichas emociones.
  • De “me enfadan” a “me enfado”: Aprenderemos a darnos cuenta de que si hemos actuado bajo una emoción negativa, es únicamente porque no hemos sabido controlar dicha emoción. Soy yo quien se enfada.
  • No actuar bajo una emoción negativa, destructiva: Aprenderemos a ser conscientes de que estamos sintiendo una emoción negativa y conseguir no actuar mientras la estamos sintiendo.
  • Dejarlas ir: En ocasiones, por la llamada “ley del efecto inverso”, cuantos más esfuerzos hacemos por controlar una emoción negativa, menos lo conseguimos. En este caso aprenderemos a emplear la relajación mental para dejar de sentirla.
  • Maestro de la paciencia: Hay personas con las que resulta muy complicado mantener un control emocional, en estos casos aprenderemos una técnica que nos ayudará a no dejarnos llevar por las emociones negativas que intentan provocarnos.

¿CÓMO LLEVAR A CABO EL PROGRAMA?

El programa consta de 6 capítulos. Cada uno se compone de dos partes:

  • La primera es un escrito donde se explica cuál es el objetivo que se va a trabajar y se dan unas recomendaciones que te ayudarán a conseguir con mayor facilidad dicho objetivo;
  • La segunda es una grabación de unos 25 minutos basada en la psicología sugestiva con mensajes que ayudan a la consecución del objetivo.

> El programa completo para aprender a controlar las emociones tiene una duración de tres meses. No obstante, irás notando desde el principio que estás consiguiendo un mayor control emocional.
> Es recomendable dedicarle una media hora diaria para escuchar la grabación y llevar a cabo las recomendaciones.
> Cada quince días recibirás un mail con un documento escrito y una nueva grabación.

> Conviene escuchar la grabación a diario en un lugar tranquilo. La escucha conviene hacerla sin interrupciones a la hora que a cada uno nos venga mejor.
> Es aconsejable escucharla con auriculares.
> No te preocupes si en algunos momentos la voz que te guía se oye poco en comparación con la música, es un efecto intencionado que potencia el efecto de las sugestiones.
> Si necesitas moverte hazlo… la escucha tiene que ser agradable y si algo te incomoda no lo conseguirás.

Puedes comenzar a controlar tus emociones ahora mismo. Compra el programa.